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Informe Especial
El próximo boom
| El próximo boom |
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| Escrito por BusinessPeru | |
| martes, 19 de enero de 2010 | |
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Perú puede convertirse en potencia turística mundial • La promulgación de la nueva Ley General de Turismo permitirá una mayor coordinación entre los sectores público y privado. Es notable el crecimiento de la afluencia de turistas al Perú en los últimos años. Mientras que en 2002 llegaron al país 997 628 turistas extranjeros, en 2008 lo hicieron 1 948 660, según datos del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). Esta evolución estuvo basada en diversos factores: el crecimiento de la economía mundial; la estabilidad económica, social y política de nuestro país; la promoción por parte del gobierno en los principales países emisores de turismo; y la importante expansión hotelera y de servicios turísticos en general (no solo en cantidad sino también en calidad). Aunque es preciso señalar que la crisis internacional está afectando este crecimiento (básicamente por la caída de la demanda), también es claro que estamos ante una industria con gran proyección a futuro, particularmente si se tiene en cuenta el horizonte que aún tiene para crecer. ¿Cuáles son las cifras reales del ingreso de turistas? ¿Cómo desconcentrar nuestra oferta? ¿Cuáles son los principales obstáculos? ¿Hacia dónde se dirige el turismo en nuestro país? Algunas observaciones. «Si nos fijamos en Machu Picchu, el año pasado no han llegado más de 700 000 turistas a este destino. Por lo tanto, no creo llegue más de un millón de turistas anualmente al Perú», sostiene Álvaro Benavides, presidente del Comité de Turismo de la Cámara de Comercio de Lima. Enorme potencial. En efecto, los atractivos que ofrece el Perú son múltiples, aunque se trata de un destino que genera interés entre los turistas del mundo principalmente por tres temas específicos. El primero es la cultura ancestral, el legado inca, preincaico y colonial. Otro tema es la cultura viva, que se manifiesta en el lenguaje, los bailes y las demás expresiones culturales (especialmente en la sierra y la selva); y en tercer lugar está la naturaleza, con una biodiversidad muy rica dentro de una geografía que alberga el 80% de los climas del planeta. El gasto promedio. Las estadísticas del Mincetur revelan que el gasto promedio de los turistas en el país ha crecido 40% en los últimos cinco años, ubicándose el gasto per cápita en alrededor de mil dólares diarios. Los visitantes que más gastos realizan son los que provienen del Reino Unido, Canadá, Holanda y España; y su promedio de permanencia es de aproximadamente una semana. En cuanto a Latinoamérica, los turistas con mayores ingresos, entre los que visitan Perú, son ciudadanos mexicanos y brasileños. Más opciones. «En el mundo, Francia ha sido por muchos años el primer receptor de turistas y Estados Unidos el segundo. Sin embargo, este último recauda más por turismo que el primero. Esto porque Estados Unidos ofrece más alternativas de gasto, con muchos más productos, servicios y actividades por lo que las personas tiendan a quedarse más tiempo», comenta Rivas. Incrementar el gasto es una buena opción, porque nuestros recursos turísticos poseen una limitación en cuanto al acceso de personas, un problema que en algún momento se va a tener que encarar. Machu Picchu es un ejemplo de ello. «Machu Picchu es nuestro ícono, el cual contribuye al desarrollo turístico en el Perú, pero al mismo tiempo nos plantea una limitación: ¿cuánto más podemos atender solamente bajo el sello de Machu Picchu?», se pregunta Ana Cecilia Rivas. Concentración turística. Las alternativas. «Las personas vienen al Perú a ver Machu Picchu, eso es inevitable. Pero la afluencia a nuestro símbolo turístico está creciendo de forma desordenada porque no sabemos explotarlo», enfatiza Benavides. Según Miguel Velasco, gerente general de la agencia de viajes Coltur, cada uno de estos tipos de turistas acomoda su itinerario en función del tiempo de que dispone. Es habitual que el turista latino cubra Machu Picchu y Puno, por ejemplo. Por otro lado, el norteamericano, además de Machu Picchu y Puno, visita un poco de selva y también Nazca. Finalmente, el europeo (que es el turista más informado) además de todo lo anterior ha empezado a interesarse por el circuito turístico norte, en especial por Trujillo y Chiclayo. Así, el turista europeo es el que tiene mayor interés en visitar otras alternativas, más allá del circuito sur; de hecho, es el que más ha contribuido con la aún escasa descentralización. Miguel Velasco recomienda una mayor promoción de los destinos alternativos a nuestro ícono turístico. Por otro lado, a pesar de haberse realizado un gran esfuerzo para consolidar el circuito nororiental, especialmente entre los turistas extranjeros, aún no se ha logrado. Pero sí se han incrementado las visitas de los turistas nacionales hacia destinos específicos, como Trujillo y Chiclayo. Otros atractivos, como el Cañón de Cotahuasi en Arequipa (que llega a ser tan o más importante que el Colca), o Chaparri, en Lambayeque, son opciones que pueden tomar un gran desarrollo. Ello requiere no solo de la conservación y preservación del patrimonio, sino también de la construcción y el mantenimiento de carreteras, puertos, aeropuertos; y el desarrollo de servicios básicos como agua y electricidad, que son temas pendientes. «Se podría impulsar el ingreso del sector privado para poner en valor algunos de los atractivos turísticos que en la actualidad no se pueden ofrecer. Una experiencia notable, en este sentido, es la Huaca Pucllana», sugiere Juan Alberto Forsyth. La inversión pública. «El Plan Copesco no sigue ningún lineamiento o estrategia que el sector privado conozca. Existen inversiones que requieren atención inmediata, como Cahuachi, en Ica, o la culminación de la puesta en valor de Pachacámac, en Lima, así como la mejora del acceso a El Brujo, en La Libertad. Estos son solo algunos ejemplos», subraya Luis Felipe Raffo, presidente de la Asociación Peruana de Operadores de Turismo Receptivo e Interno (Apotur). Igualmente, lugares como Paracas o el mismo puerto del Callao revelan las carencias de una infraestructura portuaria acorde con los estándares que la actividad turística requiere. Pero proveer de infraestructura básica depende no solo del gobierno central, sino también del regional y del local. En cuanto a estos últimos, persisten limitaciones técnicas para sacar adelante proyectos de inversión, sobre todo en lo relacionado al turismo, que trabaja sobre todo con productos intangibles. Los hoteles. Según la Sociedad Hoteles del Perú, en el bienio 2009-2010 la inversión hotelera ascendería a cerca de 600 millones de dólares, dispuestos a aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado, la política externa de apertura e integración, y el entorno peruano de mayor estabilidad con respecto a otros países de la región. «Las inversiones hoteleras no se detienen. Por ejemplo, Paracas, contra todo pronóstico, ya alberga tres hoteles cinco estrellas y cuenta con un cuarto hotel que está a punto de abrir. A esto se debe añadir un proyecto de hotel en el aeropuerto de Pisco», detalla Luis Raffo. «En Paracas, por ejemplo, se puede encontrar hoteles cinco estrellas, como el Hotel Libertador o el Double Tree. Pero para una persona de gasto medio estos hoteles no son accesibles, encontrando como alternativa hostales u hoteles de dos estrellas», grafica Ana Cecilia Rivas. Calidad de los servicios. En nuestro país, la proliferación de institutos y universidades con ofertas educativas y técnicas para la industria del turismo desafortunadamente no garantiza una preparación idónea en todos los casos. «En el Cusco, por ejemplo, ciudad que requiere mucho personal de servicio, se observa una amplia oferta de escuelas de turismo, gastronomía y hotelería; pero esta es muy heterogénea en cuanto a su calidad educativa. La interrogante es si muchas de esas escuelas brindan los conocimientos y las competencias necesarios para lograr un buen desempeño profesional y operativo en el campo del turismo», pone en relieve Ana Cecilia Rivas. Es evidente que la informalidad es una característica general de nuestra economía que también ha calado en la formación y la educación. No obstante, es necesario reconocer que, paralelamente a las instituciones de dudosa calidad, existen universidades e institutos de primer nivel que están contribuyendo a que mejoren los servicios. Las rutas temáticas. Más que atractivos, hoy día el mercado ofrece el concepto de «rutas temáticas». La promoción en el extranjero apela a itinerarios que se conciben en torno a un tema, como puede ser la visita de áreas protegidas, la observación de aves, de algún tipo específico de vegetación, etcétera. La razón es que no resulta muy efectivo promocionar simplemente los nombres de los lugares, porque muchas veces no significan nada para los potenciales turistas. Hacia una mejor conectividad.
Hub de ferias. En contraste con lo que ocurre en el interior del país, la conectividad con el mundo ha mejorado, particularmente entre el Perú y el resto de países de América Latina y Estados Unidos. Sin embargo, no se puede decir lo mismo de Europa, pues existen únicamente tres líneas aéreas que conectan a nuestro país con el viejo continente, enlazando Lima con solo dos ciudades europeas: Ámsterdam y Madrid. El cuello de botella que eso ocasiona es más notorio en las épocas de temporada alta, cuando la demanda por pasajes supera ampliamente a la oferta. El resultado es un incremento en los precios, lo que termina encareciendo el turismo hacia nuestro país. Concentración estacional. Entonces, prácticamente la mitad del año es temporada baja. Esta situación podría resolverse, en parte, con una mayor promoción en el exterior y con ofertas especiales, a fin de incentivar el mayor arribo de extranjeros en este periodo. Conquistar nuevas regiones emisoras de turismo es otra tarea que sigue pendiente. La prioridad es el mercado asiático, pero la principal dificultad que desanima al turismo emisor de esa región es la conectividad; un escollo bastante serio, pues simplemente no existen vuelos directos entre Asia y Sudamérica. Hay algunas rutas alternas, pero no ayudan mucho porque, por ejemplo, hacer escala en Estados Unidos requiere contar con la visa de ese país, y son muy pocas las personas que la tienen. Por otro lado, viajar haciendo escala en Europa resulta caro y toma mucho tiempo, pues un viaje de Asia a Ámsterdam, para luego volar a Lima, implica más de 20 horas dentro de un avión (a lo que hay que añadir el tiempo de la escala). Los turistas asiáticos. La estrategia para el mercado asiático debe considerar que se trata de un turismo masivo, que no necesariamente coincide con nuestra oferta. Más allá de ello, resulta evidente que mientras no exista una conectividad importante entre Sudamérica y Asia va a ser difícil que se explote debidamente ese mercado. Los mercados próximos. Los precios. No estamos en condiciones de competir con el Sud Este Asiático en cuanto a precios, porque los países de esa región poseen una mano de obra mucho más barata (que se refleja en los servicios de hospedaje y alimentación). Además, la conexión de esa región con Europa es igualmente mucho más económica. Sin embargo, si los puntos de referencia son México o Europa, el Perú no es caro; más bien estamos dentro del promedio. Además contamos con una enorme diversidad de propuestas en cuanto al costo. En efecto, lo extraordinario del Perú es que se trata de un destino que ofrece un servicio para cada tipo de turista: desde el joven mochilero hasta el ejecutivo top de una multinacional norteamericana o europea, acostumbrado a los servicios de lujo. Competencia limitada. «Los pasajes para cada tramo se encuentran en alrededor de 180 dólares, que es un precio alto y que refleja la falta de competencia. Lo óptimo sería que otras aerolíneas puedan cubrir una mayor cantidad de rutas e incrementar su frecuencia», expresa Miguel Velasco. Beneficios de la competencia. «Otro beneficio que ha traído el ingreso de Inca Rail es la reducción, en 33%, de las tarifas en el servicio ferroviario turístico Cusco-Machu Picchu. El precio de nuestro servicio ejecutivo es 40 dólares, mientras que el precio del servicio equivalente del tren de Perurail es 60 dólares. Cusco es un destino caro; en la medida en que nosotros pongamos un granito de arena para hacerlo menos costoso, más gente va a visitar la ciudadela de Machu Picchu», precisa Juan Alberto Forsyth. El futuro. En lo que se refiere a la cultura viva, destaca la expansión del turismo rural o vivencial, que es una mezcla entre el turismo cultural y el turismo de naturaleza. El apoyo del Estado, en este caso, ha sido importante, junto con el interés del empresariado. Recientemente se celebró en Londres el World Travel Market, donde nuestro país promocionó el turismo «de comunidades», que propone a los visitantes viajar hasta el corazón de las tradiciones y la cultura indígena peruana, mediante la convivencia con las comunidades de lugareños. Las nuevas opciones. «Estas opciones están dirigidas a turistas mayores o del segmento yuppie, que desean estar en contacto con la naturaleza pero no están dispuestos a renunciar a las comodidades. Se trata de una propuesta nueva para un nicho exclusivo del mercado», expresa Luis Raffo. Oferta creciente. Al parecer, la especialización seguirá desarrollándose en el futuro. Cada vez habrá más propuestas, orientadas a diversos segmentos específicos, que complementen la experiencia de visitar Machu Picchu. Esta tendencia ya es notoria en el circuito turístico sur. Desempeño del gobierno «Las actividades que desarrolla Promperú se realizan sin mayor coordinación ni consulta con el sector privado o los gobierno locales. Entonces, muchas veces la gestión estatal no logra resultados eficientes», considera Álvaro Benavides. Nueva ley turística. Ahora bien, en la nueva Ley General de Turismo (promulgada en setiembre por el presidente Alan García) se ha avanzado al considerar a esta actividad como de interés nacional, y a su tratamiento como una política prioritaria del Estado. En la ceremonia de promulgación de esta ley, el presidente García destacó que dicha norma establece que el turismo debe ser una actividad sostenible, inclusiva y descentralista, que mantenga la esencia cultural del país; también debe ser un instrumento de lucha por el trabajo, el desarrollo y la erradicación de la pobreza. Para efectos de la promoción de esta actividad, la ley crea un Comité Consultivo de Turismo (CCT), órgano de coordinación con el sector privado que tendrá las funciones de canalizar la comunicación entre el sector público y privado, y proponer acciones de facilitación turística, protección y defensa del turista. Integrarán dicho comité dos representantes del Mincetur, uno de Promperú y uno de cada una de las siguientes instituciones: Cámara Nacional de Turismo, universidades, Colegio de Licenciados en Turismo, Federación Nacional de Guías de Turismo y las cámaras regionales de turismo; y también un representante del Ministerio del Interior y uno del Indecopi. De esta forma se ha abierto una interesante oportunidad para la coordinación entre los sectores público y privado. El objetivo debe ser cristalizar una política de Estado que apoye decididamente el desarrollo del turismo en el Perú. Aprovechando la crisis. Sin duda, situaciones difíciles como la actual abren oportunidades que nuestro país también podría aprovechar. Pero para ello es necesario contar con productos innovadores, con la incorporación de nuevos mercados emisores y una mejor atención a los ya explotados. Conclusión. Si en el futuro inmediato se hacen bien las cosas, el Perú tendrá grandes posibilidades de convertirse en una potencia turística a nivel mundial. |
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| Modificado el ( jueves, 19 de agosto de 2010 ) |